martes, 18 de noviembre de 2008

Encaminado a la utopía.

Mientras el humanista es asesinado por el uso de su razón, el derechista se revuelca en montañas de placer, ese que complace a un “DIOS” que juega con nuestros pensamientos, ese que declara que hacer y no hacer, pero todo esto lo crea para su inmenso espectáculo.

Y es una vergüenza no creer en “DIOS” para esta sociedad de doble moral, que asesinan en nombre de la palabra libertad esa que es negada desde nacimiento; esa que se limita a un “ser supremo” que solo lo ven los que tienen en una mano un whiskey, y en la otra un lazo donde tienen amarrado al pueblo.

¿Pero por que el pueblo ha perdido el poder de hacer y deshacer?
La respuesta es muy vacía pero honesta, el pueblo se dejo de educar, se dejo guiar por el facilismo por el materialismo, el dejar los pensamientos a personas que de pensar lo dejamos en veremos. Otro punto que pongo es el de que ya erradicamos la sangre de indígenas que poseíamos, dejamos la simpleza de nuestras vidas por ostentosos y vacíos artículos que llenan un hueco pensamiento, que mas que un pensamiento parece un niño viviendo entre nosotros, un fenómeno que va creciendo de generación en generación ese niño que se enseña a vivir de esa manera y que cuando dejamos de chupar este caramelo lloriqueamos como si no pudiéramos vivir con este, sin acordarnos de un pasado del que nos marco pero que se olvido, ya que ese niño no se le enseño el pasado que yo en un futuro quisiera vivir.

1 comentario:

Unknown dijo...

gran razon tienes en tus letras de hoy



Saludos. Paz